Es una canción que nunca me canso de escuchar y de cantar, porque al final aparecen muchas personas que se van, con las que no congeniamos o que el tiempo hace que se distancien de ti. Y cuando recuerdas a esas personas sientes nostalgia.
Sin embargo, no le veo solo ese significado. También veo esa relación de padres e hijos, ese momento en el que los hijos deciden volar y los padres sienten esa soledad. Ese momento en el que los padres no terminan de aceptar que ya no eres su hijo pequeño al que hay que cuidar y ayudar.
Aún así, le des el significado que le des. Hay una despedida, una despedida de alguien que en el fondo no quiere despedirse, que sabe que tiene que hacerlo pero también sabe que le duele mucho porque no ha aceptado esa situación. Y es algo por lo que todos pasamos alguna vez.
No, no nos gustan las despedidas, no nos gusta cuando cambian situaciones cotidianas del día día que te hacían feliz. No nos gusta que esas personas que compartieron esa etapa, por unas cosas u otras se alejen y ya no sea como antes.
Por todo esto, tenemos que disfrutar de esas personas, porque en unos años nada será igual, porque todos hacemos nuestra vida y los caminos a veces se separan. Aunque tenemos la suerte de tener esas nueva tecnologías que hacen que podamos acompañar a alguien en su día a día. Y que la relación no llegue a perderse.
Y también os animo a algo más, a decir lo que sentís y lo que os provoca tener a esas personas en vuestra vida. Os invito a decir lo que diríais si supieseis que es la última vez que veríais a esas personas.
Sin embargo, no le veo solo ese significado. También veo esa relación de padres e hijos, ese momento en el que los hijos deciden volar y los padres sienten esa soledad. Ese momento en el que los padres no terminan de aceptar que ya no eres su hijo pequeño al que hay que cuidar y ayudar.
Aún así, le des el significado que le des. Hay una despedida, una despedida de alguien que en el fondo no quiere despedirse, que sabe que tiene que hacerlo pero también sabe que le duele mucho porque no ha aceptado esa situación. Y es algo por lo que todos pasamos alguna vez.
No, no nos gustan las despedidas, no nos gusta cuando cambian situaciones cotidianas del día día que te hacían feliz. No nos gusta que esas personas que compartieron esa etapa, por unas cosas u otras se alejen y ya no sea como antes.
Por todo esto, tenemos que disfrutar de esas personas, porque en unos años nada será igual, porque todos hacemos nuestra vida y los caminos a veces se separan. Aunque tenemos la suerte de tener esas nueva tecnologías que hacen que podamos acompañar a alguien en su día a día. Y que la relación no llegue a perderse.
Y también os animo a algo más, a decir lo que sentís y lo que os provoca tener a esas personas en vuestra vida. Os invito a decir lo que diríais si supieseis que es la última vez que veríais a esas personas.
¿Y vosotr@s habéis sentido esto alguna vez?
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