Llevo muchos años con esa contradicción de creer en la magia o no creer. Y es que cuando hay épocas en las que no veo esa magia por ningún lado. Hay otras en las que me la encuentro por todos lados. Y esa magia acaba hablándome y me manda señales y me hace sonreír. Esa magia hace que mi mundo tenga sentido, que cada error, fallo o caída sea menos doloroso y que siga alzando la vista al cielo sintiendo esa llama interior que te dice: "No ha sido nada, sigue adelante, lo conseguirás". Cuando dejo de creer en esa magia, todo se vuelve oscuro, mi vida empieza a apagarse, dejo de ver los colores, de fijarme en los pequeños detalles que me hacen feliz. Olvido asomarme por la ventana y ver que me dice el amanecer, olvido intentar sacar sonrisas, olvido guiñarme el ojo cuando me miro en un espejo, olvido ponerme música y bailar, olvido sonreírme y regalar abrazos. Y al mirar alrededor parece que estoy en un mundo paralelo donde esa felicidad desaparece. ¿Dónde estoy? ¿Cuáles eran las...
En este blog podréis encontrar pedacitos de mis pensamientos y emociones. Espero que podáis ser capaces de entender y sentiros identificados con mis posts. Soy una persona muy curiosa y creativa, aquí dejo un trocito de mi y espero que se pueda apreciar. Siempre con ganas de mejorar. Toda crítica constructiva es bienvenida. Muchas gracias por pasaros por el blog y leerlo.