Ir al contenido principal

Decidí creer en la magia.

Llevo muchos años con esa contradicción de creer en la magia o no creer. Y es que cuando hay épocas en las que no veo esa magia por ningún lado. Hay otras en las que me la encuentro por todos lados. Y esa magia acaba hablándome y me manda señales y me hace sonreír. Esa magia hace que mi mundo tenga sentido, que cada error, fallo o caída sea menos doloroso y que siga alzando la vista al cielo sintiendo esa llama interior que te dice: "No ha sido nada, sigue adelante, lo conseguirás".

Cuando dejo de creer en esa magia, todo se vuelve oscuro, mi vida empieza a apagarse, dejo de ver los colores, de fijarme en los pequeños detalles que me hacen feliz. Olvido asomarme por la ventana y ver que me dice el amanecer, olvido intentar sacar sonrisas, olvido guiñarme el ojo cuando me miro en un espejo, olvido ponerme música y bailar, olvido sonreírme y regalar abrazos. Y al mirar alrededor parece que estoy en un mundo paralelo donde esa felicidad desaparece. ¿Dónde estoy? ¿Cuáles eran las pequeñas cosas que me hacían feliz, que me daban ilusión? ¿Podéis volver a aparecer por favor? ¡Os necesito, por favor volved! 
Y por mucho que lo desee, no vuelven, no las recuerdo ¿Qué hacía para estar mejor? ¿Qué me está pasando? ¿Tengo Alzheimer? ¿Por qué no puedo llegar a recordarlo? Y sin darte cuenta llevas semanas silenciando a esa voz que te decía donde estaba la magia, que te hacía creer en ella, que te daba vida. Y a veces me angustiaba pensando qué tal vez no volvería y tendría que vivir sin ella el resto del tiempo.

Es una situación complicada. Ese momento en el que eres consciente de que has perdido eso que te daba vida, ese motor simple y a la vez tan complejo que te hacía sonreír por cualquier cosa y reírte de tus propias caídas. Y cuando eres consciente de que lo has perdido y de que no sabes cuándo volverás a sentirlo, todo se vuelve más oscuro, ves más lejos la salida, el túnel se hace mucho más largo y la luz queda muy al final de este. Aunque aún puedes ver un pequeño resplandor entre toda esa oscuridad. Y en ese momento solo puedes armarte de paciencia y esperar, horas, días y a veces semanas. Esperas, te escuchas, te frustras, te hieres, te rompes, te lloras, te entiendes, te secas las lágrimas, te das la mano, te abrazas, te acaricias la mejilla, te miras en el espejo, te compadeces, te caes, te cantas, te cuidas, te pierdes, te encuentras, te sientes, te miras a los ojos y te dices te quiero, te respondes con cariño, te tratas bien, te vuelves a dar pequeños regalos, te sonríes poco a poco, te iluminas la vida con tus propias tonterías, esas que en un momento olvidaste, te levantas y tras esto y a veces algunos pasos más aparece. Por fin aparece la magia, esa que te hace ser quién eres sin pesar, sin daño, sin autoexigencia. Esa que te hace sonreír y reír. Esa que te devuelve a tu niña interna, sana, salva y feliz.

Aquí os dejo una cover de una canción (fool who dream) que aparece en la película de Lalaland que creo que expresa muy bien ese momento en el que recuerdas esa magia que no sientes presente:




Comentarios

Entradas populares de este blog

Sigo aquí 😉

Me acabo de dar cuenta de que llevo más de un año sin escribir nada en el blog.  Desaparecí mucho tiempo, desaparecí aquí y desapareció mucho mi mundo interior artístico. No es que estuviese olvidado, es que sentía que se había perdido. En algún lugar, en algún recoveco escondido.  Y ahora que siento que lo he encontrado, quiero volver a darle vida al blog e intentar ir subiendo entradas más a menudo. No prometo nada, pero espero conseguirlo. Por allá, por 2022 subí un post hablando de que quería de verdad darme una oportunidad en el mundo de la música, pero otra vez no fuí a por todas, me empiezo a enfocar y luego me paralizo. Y vuelvo a abandonar eso que me llena de verdad, que siento que es lo que he querido hacer siempre. Es una especie de bucle infinito, en el que cuando creo que he conseguido salir, vuelvo a caer. Quiero seguir trabajando en ello, porque creo que puede salir algo que ayude a alguien y ya por eso me merece la pena. Sin prisas pero sin pausa. No me quiero ...

Un paso adelante y tres hacia atrás

Os recomiendo leerlo escuchando esta preciosa canción de Ede:   https://www.youtube.com/watch?v=f_dvVQ33skQ  Recuerdo que este día decidí probar la 360. No me imaginaba que iba a acabar llorando. Se me cayó el alma a los pies cuando llegué y ví a tantas personas coloridas porque literalmente había personas tan especiales y diferentes. Supongo que por eso me sentí arropada aunque yo no había sufrido eso. Lo más parecido fue que me corté el pelo en 2019 y literalmente el 70% de mis seguidores dejo de interactuar en mis redes. ¿Me importó? No. A mi ego no. Pero me preocupó. ¿Qué pasaba? ¿Si te haces un corte de pelo masculino ya no eres nadie? Pues resulta que de repente todo el mundo se cuestionaba mi sexualidad. Fue un punto clave. Me dí cuenta de que tanto en Jaén como en Madrid tenía muchos seguidores que iban hablando o diciendo cosas de mi por el pelo. Yo que me tiré media infancia con el pelo corto. Y eso nunca me hizo sentirme más chico o chica... En 2019 tuve u...

Ganas y miedo.

Ganas y miedo. Esas dos palabras podrían definir lo que llevo tanto tiempo queriendo hacer y me cuesta tanto crear.  Ganas porque hay una voz en mi interior que tiene ganas de sacar todo eso que he sentido y vivido. Ganas por una necesidad de gritar miles de silencios, que guardé en mí. Miedo porque mostrarte tal como eres, ponerle voz a todo lo que viviste en silencio, a aquello que te hizo daño que guardaste en el fondo de tu ser para que nadie pudiese descubrirlo. Miedo porque puede que alguna herida siga escociendo. Y también porque no sé si saldrá algo que conmueva a alguien. Algo que le ayude a alguien que haya pasado o pase por lo mismo. No quiero que esto siga siendo "algo que algún día haré" quiero que cobre sentido y tenga vida, quiero que haga sentir y conmueva, quiero ponerle melodía y letra a todas esas cosas que me hicieron ser quién soy. No se cuál será el final de este proyecto, pero si que se que quiero que ya sea el principio, que llevo muchos años con una b...