Ir al contenido principal

Siento no poder pedirte ayuda.

Quería escribir este post porque últimamente he estado pensando bastante en esas personas que lo pasan mal solas porque no son capaces de pedir ayuda. Me parece un problema bastante grave, ya que cuando no contamos lo que nos pasa lo solemos magnificar y acaba siendo una bola más grande.

Hace mucho tiempo me sentía tan incomprendida por los demás (supongo que para mi edad tenía unos problemas que mis amigos no eran capaces de comprender) que no era capaz de pedir ayuda. Y no, no porque me costase hacerlo, sino porque cuando lo hacía no obtenía empatía y comprensión. A veces, en determinadas situaciones no se saben poner en tu lugar. Aunque esto no debería frenarte a contar lo que te pasa y si ves que no te ayuda, a lo mejor necesitas ayuda de un profesional.

Y no, al psicólogo no van los locos y se debería normalizar y antes de empastillarte deberían de decirte que vayas a terapia, que te vendrá bien y se debería de probar al menos una vez. Solemos ser muy auto exigentes, queremos que todo salga como hemos planeado y cuando algo que no esperábamos sale de una forma distinta nos marca y nos duele y sentimos que si eso que era algo seguro ha desaparecido ¿Por qué aquello de lo que tenemos dudas va a cumplirse alguna vez?

Volviendo al tema del post. Si, hay muchas personas que no son capaces de pedir ayuda. Que si lo hicieran recibirían una ayuda que les haría encontrarse mucho mejor. Pero les da vergüenza, les da miedo, no les gusta sentirse vulnerables. Aunque sepan que no vas a hacerles daño. Suelen ser personas muy orgullosas que normalmente gestionan sus emociones y cuando llegan a un punto en el que ya no son capaces de hacerlo, cuando se saturan, se les juntan varios problemas. Entonces empiezan a ser bordes y esparcir ese enfado, esa frustración con su entorno más cercano. Y su situación en vez de mejorar pues empeora. ¿Por qué? Pues muy simple, porque enfadan al resto, se dan cuenta de que esa persona esta mal, le preguntan pero solo obtienen más enfado. Y es que comienza un ciclo infinito en el que tu respondes a esa persona y esa persona te devuelve de nuevo su enfado y frustración y se genera un malestar general y todo empieza a juntarse.

Y cuando pienso en estas personas, me pregunto ¿Cuanta frustración debe de sentirse cuando no eres capaz de pedir ayuda? ¿Por qué ese auto castigo? ¿Cuanto tiempo pueden aguantar así? Porque si no son capaces de manejar lo, si no son capaces de solucionar el problema y su bola sigue aumentando y aumentando, entonces ¿Cuando vuelven a estar bien?

Si estás en una situación parecida, no dudes más, pide ayuda, habla lo con alguien de confianza, alguien que sepas que no va a juzgarte. Te aseguro que te sentirás mucho mejor y te darás cuenta de que todo tiene solución.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Sigo aquí 😉

Me acabo de dar cuenta de que llevo más de un año sin escribir nada en el blog.  Desaparecí mucho tiempo, desaparecí aquí y desapareció mucho mi mundo interior artístico. No es que estuviese olvidado, es que sentía que se había perdido. En algún lugar, en algún recoveco escondido.  Y ahora que siento que lo he encontrado, quiero volver a darle vida al blog e intentar ir subiendo entradas más a menudo. No prometo nada, pero espero conseguirlo. Por allá, por 2022 subí un post hablando de que quería de verdad darme una oportunidad en el mundo de la música, pero otra vez no fuí a por todas, me empiezo a enfocar y luego me paralizo. Y vuelvo a abandonar eso que me llena de verdad, que siento que es lo que he querido hacer siempre. Es una especie de bucle infinito, en el que cuando creo que he conseguido salir, vuelvo a caer. Quiero seguir trabajando en ello, porque creo que puede salir algo que ayude a alguien y ya por eso me merece la pena. Sin prisas pero sin pausa. No me quiero ...

Un paso adelante y tres hacia atrás

Os recomiendo leerlo escuchando esta preciosa canción de Ede:   https://www.youtube.com/watch?v=f_dvVQ33skQ  Recuerdo que este día decidí probar la 360. No me imaginaba que iba a acabar llorando. Se me cayó el alma a los pies cuando llegué y ví a tantas personas coloridas porque literalmente había personas tan especiales y diferentes. Supongo que por eso me sentí arropada aunque yo no había sufrido eso. Lo más parecido fue que me corté el pelo en 2019 y literalmente el 70% de mis seguidores dejo de interactuar en mis redes. ¿Me importó? No. A mi ego no. Pero me preocupó. ¿Qué pasaba? ¿Si te haces un corte de pelo masculino ya no eres nadie? Pues resulta que de repente todo el mundo se cuestionaba mi sexualidad. Fue un punto clave. Me dí cuenta de que tanto en Jaén como en Madrid tenía muchos seguidores que iban hablando o diciendo cosas de mi por el pelo. Yo que me tiré media infancia con el pelo corto. Y eso nunca me hizo sentirme más chico o chica... En 2019 tuve u...

Ganas y miedo.

Ganas y miedo. Esas dos palabras podrían definir lo que llevo tanto tiempo queriendo hacer y me cuesta tanto crear.  Ganas porque hay una voz en mi interior que tiene ganas de sacar todo eso que he sentido y vivido. Ganas por una necesidad de gritar miles de silencios, que guardé en mí. Miedo porque mostrarte tal como eres, ponerle voz a todo lo que viviste en silencio, a aquello que te hizo daño que guardaste en el fondo de tu ser para que nadie pudiese descubrirlo. Miedo porque puede que alguna herida siga escociendo. Y también porque no sé si saldrá algo que conmueva a alguien. Algo que le ayude a alguien que haya pasado o pase por lo mismo. No quiero que esto siga siendo "algo que algún día haré" quiero que cobre sentido y tenga vida, quiero que haga sentir y conmueva, quiero ponerle melodía y letra a todas esas cosas que me hicieron ser quién soy. No se cuál será el final de este proyecto, pero si que se que quiero que ya sea el principio, que llevo muchos años con una b...