Siempre he pensado que me apasionaban los colores, la variedad, más claros, más oscuros. Algunos variaban muy sutilmente pero cada uno era único. Y esto mismo me pasa con los colores de las personas. Todos tienen que existir para poder ver de cerca lo bonito que es su color. Sino fuera así no se podría apreciar.
Si, entiendo que estamos en una situación complicada. Que han fallecido muchas personas. Que vuelve a aparecer otra gran crisis económica de la que habrá que volver a resurgir. Pero a pesar de todo esto y por mucho que intenten esconderlo, eso no está siendo lo peor. Lo peor está siendo la división, el egoísmo, la poca solidaridad, el pensar "yo soy joven a mi no me va a pasar nada". Y si, por desgracia todo esto esta muy inculcado en muchas personas que nos rodean. Ojalá fuera distinto pero llevo años pensando que, que pronto se había olvidado el hambre que pasaron nuestros abuelos, las guerras en las que tenías que matar simplemente para no acabar muerto tu. Los bandos que nos hacían más débiles. Y ahora llega una situación difícil y todo eso vuelve a aparecer, cómo si no se hubiese aprendido nada del pasado.
Me da rabia. Me da frustración. Me dan ganas de ser capaz de abrirles los ojos a tantos que llevan toda la vida con los ojos cerrados. Pero es muy complicado, hasta que no lo vives, hasta que no empatizas con alguien cercano, hasta que no te das cuenta de que esa persona podrías ser tú. Hasta ese momento de claridad, no puedes abrir los ojos. Y mientras muchos siguen siendo unos hipócritas, porque no saben lo que es irte de tu ciudad, alejarte de tu familia y amigos por un futuro mejor. Y no solo es difícil ya adaptarse a todo un entorno nuevo, sino que además te encuentras con rechazo. Con un rechazo sin conocerte, simplemente por tu acento, por tu cuerpo, por algo que no es relevante, que nunca te ha causado problemas, por algo que no es tu persona, que no son tus ideales, que no son tus gustos,...
Ojalá pudiesen sentir esa repudiación aunque solo fuesen unos segundos, esa frustración de no saber como explicarle a los demás que sólo quieres la oportunidad que ellos han tenido, que no podías crecer más donde vivías y te llenaste de valor para salir ahí afuera y luchar. Hasta encontrar aquello que sabes que mereces, aquello por lo que te has esforzado, por lo que has luchado, por lo que has apostado todo.
No hay que hacer nada distinto, solo quieren ser tratados como iguales. Porque en el fondo lo son, todos somos humanos, todos tenemos unos derechos. ¿Por qué ellos los tienen reducidos? ¿Por su color? ¿Por algo que nadie elige? ¿Por nacer donde han nacido? ¿Por qué lo distinto da miedo? No, lo peor es que no habrá una respuesta a estas preguntas que responda el ¿Por qué? Porque son todo excusas.
Y aunque yo no pueda convencer a todas las personas que son así. Aunque estas palabras solo sean palabras, lo único que pueda hacer es decirles que tienen mi apoyo. Que yo no soy de color (si acaso un poco mora) pero se lo que se siente cuando te rechazan un grupo de personas, cuando por envidia, por desconocerte, por ser la nueva,... Fue difícil, porque la soledad te empieza a acompañar, porque la frustración empieza a convivir contigo, porque no sabes como demostrar que solo quieres encajar.
Y aún así, siempre encontrabas a alguien, que se acercaba a ti y te ofrecía la mano. Así que no podré cambiar a todos pero hay algo que puedo hacer y haré siempre que pueda. Tenderé mi mano y seré esa persona que en otro momento me acompañó y me hizo darme cuenta de que el problema no era mío, era de ellos.
P.D. No se me ocurría una metáfora mejor que las flores, todas son preciosas pero también distintas. Y ser distinto tiene que servirte para sentirte especial pero no para sentirte menos, no para sufrir, no para perder oportunidades, sino para ganarlas.







Comentarios
Publicar un comentario